Agosto, sol, familia. Y de repente fiebre, una infección o algo peor. La pregunta que mucha gente se hace entonces es: ¿mi seguro suizo me cubre aquí?
La respuesta es sí, pero con matices importantes. La LAMal cubre atención médica urgente fuera de Suiza, es decir, situaciones que no pueden esperar hasta tu vuelta. El límite económico está fijado por ley en el doble de lo que costaría el mismo tratamiento en Suiza. Lo que supere ese tope lo pagas tú. Y hay una trampa práctica: en muchos centros sanitarios españoles, especialmente privados, el coste real puede superar ese límite, y la caja no va a ir ni un franco más allá.
El segundo punto, que sorprende a bastante gente: la LAMal no cubre consultas médicas de rutina en el extranjero. Si tienes una consulta con el dermatólogo que llevas tiempo postergando, o quieres aprovechar el viaje para hacerte una revisión general, tu caja no lo va a pagar. Solo urgencias. Y en la mayoría de casos tendrás que pagar en el momento y presentar la factura en Suiza después, con todos los datos del tratamiento bien especificados.
Lo que menos se menciona y que puede salir más caro que todo lo demás: la repatriación sanitaria. Si tienes un accidente grave en España y hay que trasladarte medicalizado a Suiza, la LAMal no lo cubre. Ese tipo de traslado puede costar 20.000 francos o bastante más. Algunos seguros complementarios privados (LCA) sí incluyen este servicio. Otra opción es ser donante anual de la Rega, que incluye asistencia en el extranjero por una cuota voluntaria. Es uno de esos detalles que casi nadie piensa en verano y que algunos descubren demasiado tarde.