El Röstigraben: la frontera invisible más real de Suiza.

Si llevas unos meses viviendo aquí, seguramente habrás notado que el país no es exactamente homogéneo. Pero el día que alguien te explique el…

Si llevas unos meses viviendo aquí, seguramente habrás notado que el país no es exactamente homogéneo. Pero el día que alguien te explique el "Röstigraben", empieza a encajar todo.

El término viene del Rösti (el plato de patata típico de la Suiza alemana) y de Graben (foso, trinchera). Es la palabra que usa la gente para describir la frontera invisible que separa la Suiza alemana de la Romandia. La línea sigue aproximadamente el río Saane/Sarine, en el cantón de Friburgo, y el Broyé. Al oeste, francés. Al este, alemán. Y con el idioma, cambia casi todo lo demás.

El humor cambia. La relación con el tiempo cambia. El aperitivo empieza a las 18h en Ginebra y a las 17h47 en Berna, y eso ya dice algo. La relación con el Estado también. Y la política, sobre todo.

En casi cada votación federal importante, la Suiza alemana y la Romandia votan de manera diferente. El caso más famoso fue en 1992: Suiza votó sobre el ingreso en el Espacio Económico Europeo, la Romandia votó sí por amplia mayoría, la Suiza alemana votó no, y por poco. El no ganó para el conjunto. Los periódicos romandos de la época lo llamaron "la noche de los cuchillos largos". Y las diferencias de voto entre las dos regiones se han reproducido en decenas de referendos desde entonces.

Para los que venimos de España, el Röstigraben tiene una dimensión especial: llegamos a un país que en apariencia funciona como un todo y tardamos un tiempo en ver la fractura. Cuando la ves, ya no la puedes dejar de ver.