Este verano en Suiza hay un récord de ahogamientos en los lagos. Y muchos ni se dan cuenta de cómo pasa

En junio de 2026 ya se produjeron más muertes por ahogamiento en Suiza que en todo el año 2025. Eso lo decía la RTS esta semana. Y julio va en la…

En junio de 2026 ya se produjeron más muertes por ahogamiento en Suiza que en todo el año 2025. Eso lo decía la RTS esta semana. Y julio va en la misma línea: un hombre de 46 años murió el 19 de julio en la playa de Rolle, en el Léman, a tres metros del borde. Dos personas fallecieron en pocos días en el lago de Neuchâtel. La canícula empuja a todo el mundo hacia el agua, y eso aumenta mecánicamente los accidentes. Pero la causa no es solo el calor.

Lo que poca gente sabe es que el ahogamiento no se parece a lo que muestran las películas. No hay gritos, no hay brazos agitándose. La persona queda vertical en el agua, con la cabeza ligeramente hacia atrás, tratando de respirar. No puede llamar a nadie porque toda su energía va en no hundirse. En adultos, el proceso puede durar entre 20 y 60 segundos. En niños pequeños, 20 segundos son suficientes. La Société Suisse de Sauvetage lo repite cada verano: saber nadar bien no es ninguna garantía. Un calambre, un choc thermique al entrar en agua fría con el cuerpo a 37 grados de calor, o un corriente que no dabas calculado, y el perfil más en forma del grupo puede estar en problemas.

Este año los grupos más afectados son hombres jóvenes de entre 17 y 32 años, y personas mayores de 65. Los lagos suizos tienen corrientes que no se ven desde fuera, y el Léman en particular puede parecer tranquilo y ser otra cosa bajo la superficie. La policía vaudoise recomienda entrar al agua despacio, no bañarse solo, no entrar después de una comida abundante, y nunca subestimar las propias fuerzas. Si ves a alguien en dificultades en el agua, no saltes directamente a por él: una persona en pánico puede arrastrarte con ella. Llama al 144 y lanza algo que flote.

El número de emergencias acuáticas en Suiza es el 144. Si estáis este verano frecuentando los lagos, que vale, que el calor aprieta, tomad las precauciones básicas. Y si tenéis hijos pequeños en el agua, no los perdáis de vista ni un momento.