El sábado, el Aar alcanzó los 20 grados en Berna, algo que no había pasado en mayo desde 1975. El lago Lemán estaba a 23,6 grados cerca de Ginebra. El de Zúrich, a 22,4. El lago de Murten llegó a los 24,6. En total, 26 de los 32 lagos más grandes de Suiza registran temperaturas de superficie sin precedentes para esta época del año. El agua de los ríos y lagos suizos está, en pocas palabras, para meterse.
En España, a esas temperaturas ya todo el mundo estaría en el agua sin pensarlo dos veces. En Suiza, bañarse en lagos y ríos es igualmente habitual, pero funciona de otra manera. Existe toda una cultura alrededor de las "Badi", que son las zonas de baño públicas junto a ríos y lagos: muchas son de pago, tienen horarios definidos, zonas diferenciadas según la actividad, y hay normas de comportamiento que conviene conocer antes de ir con la toalla bajo el brazo pensando que es la playa de Benidorm.
También hay que saber que bañarse directamente en el río fuera de las zonas habilitadas está permitido en muchos casos, pero no en todos: en zonas de protección de aguas potables o reservas naturales puede estar prohibido, y la señalización existe aunque a veces hay que buscarla. Cada cantón tiene sus propias particularidades.
Para los recién llegados que quieren aprovechar el calor: lo más práctico es buscar las zonas "Badi" reconocidas por el municipio. Suelen estar bien equipadas, muchas son gratuitas o muy baratas, y son el mejor sitio para entender cómo los suizos viven el verano en el agua, que es bastante diferente a como lo hacemos nosotros.