En Suiza no existe ninguna temperatura máxima legal a partir de la cual tu empresa esté obligada a mandarte a casa

Este fin de semana de Pentecostés hemos tenido la primera ola de calor del año, con 30 grados y más en buena parte del país. Y mañana mucha gente…

Este fin de semana de Pentecostés hemos tenido la primera ola de calor del año, con 30 grados y más en buena parte del país. Y mañana mucha gente vuelve al trabajo con la misma pregunta: ¿qué está obligado a hacer mi jefe cuando hace tanto calor?

La respuesta es más matizada de lo que parece. En Suiza no existe ninguna temperatura máxima legal a partir de la cual el trabajo deba suspenderse automáticamente. No hay un "más de 30 grados, a casa". Lo que existe es una obligación del empleador, según la Ley del Trabajo, de proteger la salud de sus trabajadores y tomar medidas concretas. Pero qué medidas exactamente depende del tipo de puesto y del análisis de riesgos de cada empresa. El SECO establece que por encima de los 30°C las medidas de compensación son indispensables: agua fresca disponible, ventilación o ventiladores, reducción del esfuerzo físico, pausas más frecuentes, horarios adaptados. No están obligados a instalar aire acondicionado, pero sí a garantizar que tu salud no se vea comprometida.

Si tu empresa no hace nada y la situación es claramente insoportable, puedes dirigirte a la Inspección del Trabajo de tu cantón. Para las mujeres embarazadas las reglas son más estrictas: a partir de 28°C ya se considera un entorno arduo con riesgo potencial, y el empleador debe adaptar el puesto o proporcionar uno alternativo. Cada cantón puede tener además normativas adicionales, así que vale la pena consultar si tienes dudas específicas.

Una cosa es la teoría. En la práctica hay oficinas con cristaleras que acumulan calor como invernaderos, empresas que ahorran en stores y ventiladores, y trabajadores que pasan el verano sudando sin saber que tienen derechos concretos. Eso mucha gente lo descubre tarde, o directamente no lo descubre.