Al firmar un contrato en Suiza, los primeros días tienen sus propias reglas. Si el contrato no especifica otra cosa, el período de prueba es de un mes. Durante ese mes, cualquiera de las dos partes puede poner fin al contrato con solo 7 días de preaviso, y ese preaviso se puede dar en cualquier momento, no solo a final de mes.
Lo que sorprende a bastante gente es lo que pasa si te pones enfermo durante el período de prueba. A diferencia de lo que ocurre después, estar de baja no te protege de un despido inmediato, pero sí tiene un efecto: los días de baja no cuentan, el período de prueba queda en suspenso y se prorroga por el tiempo que estuviste de baja. Lo mismo ocurre con un accidente o con el servicio militar. Si tienes un mes de período de prueba y te caes por la escalera el día 15, el período de prueba se extiende automáticamente esos días.
El período de prueba se puede ampliar por escrito hasta un máximo de tres meses. Si el contrato lo estipula, eso es legal y habitual en ciertos sectores. Y una cosa que no todo el mundo sabe: si te cambian de puesto dentro de la misma empresa, o vuelves después de un período largo de baja, el empleador puede fijar un nuevo período de prueba para el nuevo rol. No es automático, pero está permitido.
Una vez terminado el período de prueba, el preaviso pasa a ser de un mes durante el primer año, de dos meses del segundo al noveno año, y de tres meses a partir del décimo año. Eso, salvo que el contrato o el convenio colectivo establezca otra cosa.