Es una pregunta que mucha gente no se hace hasta que la situación ya está encima: ¿qué pasa con mi permiso si me separo? La respuesta depende del tipo de permiso, de cuánto tiempo llevas en Suiza y de con quién estabas casado.
Si tienes un permiso B vinculado a un cónyuge suizo o con permiso C, la situación básica es la siguiente. Si el matrimonio duró al menos tres años y estás bien integrado, puedes conservar tu permiso de residencia aunque te divorcias. Si el matrimonio duró menos de tres años, solo conservas el permiso si puedes demostrar que un regreso a tu país de origen supondría un "caso de rigidez severa": hijos a cargo en Suiza, situación de violencia doméstica documentada u otras circunstancias excepcionales. La base legal es el artículo 50 de la Ley sobre los extranjeros y la integración (LEI).
Si ya tienes el permiso C (residencia permanente), el divorcio no cambia prácticamente nada. El permiso C no depende del estado civil y no se puede retirar por esa razón. Si tienes un permiso B de trabajo, la situación también es diferente: el permiso estaba vinculado a tu empleo, no a tu pareja, así que el divorcio no afecta directamente.
Lo que complica las cosas es el tiempo. Quien lleva dos años casado, pensando que el permiso ya está asegurado, y se separa antes de llegar a tres, puede encontrarse en una situación más frágil de lo que esperaba. Conviene consultarlo con el servicio de migración del cantón correspondiente antes de tomar decisiones. Los plazos y los criterios varían ligeramente según el cantón.