El tren iba hasta arriba, ella se sentó en las escaleras con sus hijos, y la revisora quiso echarla

El fin de semana de la Ascensión, Sarah cogió el tren con sus dos hijos de 3 y 5 años y una sillita de bebé. Trayecto Zúrich - Altstätten SG, casi…

El fin de semana de la Ascensión, Sarah cogió el tren con sus dos hijos de 3 y 5 años y una sillita de bebé. Trayecto Zúrich - Altstätten SG, casi 100 francos de billete. El tren estaba completamente lleno. Imposible encontrar cuatro asientos juntos. Así que se instaló como pudo en las escaleras del vagón, apartándose cuando pasaba alguien.

Llegó la revisora. No para un problema con el billete, sino para decirle que tenía que irse de ahí. "Zona de evacuación, no puede estar aquí." Sarah explicó que los niños estaban medio dormidos y que no tenía adónde llevarlos. La revisora no cedió y volvió unos minutos después con un tono distinto: "Si no se va ahora, la expulso." Hubo un cruce de palabras. Los demás pasajeros miraban. Finalmente se liberaron tres asientos y el asunto se cerró.

Los CFF, consultados por 20 Minuten, dijeron que "comprenden la frustración" pero que las escaleras deben estar libres por razones de seguridad. Y técnicamente tienen razón. El problema es que el tren estaba lleno porque la empresa no había añadido vagones para un fin de semana que todo el mundo sabe que es de alta demanda. Cuando el sistema falla, la regla se aplica igual de estricta. Y quien paga el pato es quien ya ha pagado el billete.

Varios pasajeros se acercaron después a Sarah a preguntarle qué había pasado. Ninguno entendía el comportamiento de la revisora. Hay una distancia bastante grande entre aplicar el reglamento y hacerlo con dos niños pequeños delante.