El 14 de junio Suiza vota si 9 millones ya son demasiados

En exactamente un mes, el 14 de junio, los ciudadanos suizos votan sobre la iniciativa "Pas de Suisse à 10 millions!", impulsada por la UDC. El texto…

En exactamente un mes, el 14 de junio, los ciudadanos suizos votan sobre la iniciativa "Pas de Suisse à 10 millions!", impulsada por la UDC. El texto pide que la Confederación adopte medidas para que la población no supere los 10 millones de habitantes antes de 2050, con restricciones obligatorias activadas a partir de los 9,5 millones. Suiza tiene ahora mismo unos 9,1 millones de residentes, lo que significa que el umbral de activación no está tan lejos. Los primeros sondajes SSR muestran un empate técnico: 47% a favor, 47% en contra. El Consejo Federal, todos los partidos excepto la UDC y la UDF, los sindicatos y las organizaciones económicas rechazan la iniciativa. Rara vez se ve un frente opositor tan amplio. Y aun así las encuestas están igualadas.

Lo que el texto de la iniciativa no dice de forma explícita, pero que está implícito en su lógica, es que para cumplir el techo de población habría que reducir drásticamente la inmigración neta. Y para hacerlo de manera legal con la UE, Suiza tendría que revisar el Acuerdo de Libre Circulación de Personas (ALCP). Ese acuerdo es el que permite a los ciudadanos europeos, incluyendo los españoles, vivir y trabajar en Suiza sin necesitar autorización previa. Sin él, el derecho de residencia automático que hoy damos por hecho desaparecería. Los promotores de la iniciativa reconocen que el ALCP tendría que revisarse. La palabra "renegociar" aparece en los documentos de campaña con una naturalidad que debería llamar la atención.

La clave de esta votación, según los analistas, está en los votantes de centroderecha, especialmente del PLR. La izquierda rechaza la iniciativa de forma casi unánime; el electorado de la UDC la apoya con la misma convicción. El resultado lo deciden los indecisos del centro. Lo que resulta difícil de ignorar es que hay 2,5 millones de extranjeros viviendo en Suiza, y esta votación nos afecta directamente, pero no podemos participar en ella. Suiza decide sobre el futuro de quienes viven aquí sin preguntarles. Así funciona la democracia directa: muy directa, sí, pero no para todos por igual.