A partir de diciembre de 2026, Suiza pondrá en marcha su sistema de identidad electrónica oficial. Se llamará E-ID, funcionará a través de una aplicación gratuita llamada swiyu Wallet y permitirá usar el teléfono móvil como documento de identidad válido en contextos digitales y presenciales: para verificar la edad en una caja de supermercado, abrir una cuenta bancaria en línea, hacer trámites administrativos o acreditar la identidad durante un control policial. El documento físico no desaparece. El E-ID es una alternativa voluntaria, no una sustitución obligatoria.
Lo que ya circula en algunos grupos es la idea de que se trata de un sistema de vigilancia o de control centralizado de datos. El diseño técnico apunta en sentido contrario: los datos no se almacenan en ningún servidor central del Estado, sino en el propio teléfono del usuario. Cuando alguien usa el E-ID, la empresa o la autoridad solo puede solicitar los datos estrictamente necesarios para ese trámite concreto, y el usuario ve qué se le pide y puede rechazarlo. Es el principio de minimización de datos aplicado de forma técnica, no como simple promesa en papel.
Para los residentes extranjeros esto tiene una implicación directa: el E-ID no es solo para ciudadanos suizos. Quienes tienen un permiso de residencia válido también podrán solicitarlo. Esto simplifica trámites como verificar la identidad para contratos en línea, abrir cuentas sin desplazarse a una oficina o firmar documentos digitales con validez legal. El sistema aún no está disponible: el lanzamiento está previsto para diciembre de 2026. Queda tiempo para entenderlo bien antes de que todo el mundo empiece a darlo por sentado.