La Constitucion suiza garantiza el derecho de huelga en su articulo 28, y el Convenio europeo de derechos humanos lo confirma. El problema es que ejercerlo de manera legal requiere cumplir cuatro condiciones al mismo tiempo, y la mas exigente de todas es la que bloquea casi todo.
Para que una huelga sea licita en Suiza, debe ser convocada por una organizacion con capacidad de negociar un convenio colectivo, sus objetivos deben poder regularse por ese convenio, no debe violar la obligacion de "paix du travail" y tiene que ser proporcionada. Si falla cualquiera de esas cuatro condiciones, la huelga es ilicita y el empleador puede demandar a los trabajadores por los danos causados. No es una amenaza teorica.
La "paix du travail" tiene fecha de nacimiento precisa: el 19 de julio de 1937, cuando los sindicatos de la metalurgia suiza y los patronos firmaron un acuerdo historico. Los sindicatos renunciaban a la huelga sobre materias ya reguladas por el convenio colectivo; los empleadores, al lock-out. Ese modelo se fue extendiendo por sectores hasta convertirse en la norma de las relaciones laborales suizas.
El resultado en cifras lo dice todo. En los anos 80, Suiza perdia 1,4 dias de trabajo por huelga al ano por cada 1.000 asalariados. Alemania perdia 666. Italia, 1.123. No es que los trabajadores suizos esten mas satisfechos con sus condiciones. Es que el sistema esta disenado para canalizar los conflictos hacia la negociacion antes de que lleguen a la calle.
Lo que muchos espanoles que llegan aqui no anticipan: si tu sector tiene un convenio colectivo y participas en una huelga sobre algo que ese convenio ya regula, tu empleador puede llevarte a juicio. Por eso cuando la prensa suiza habla de una "greve", a menudo se trata tecnicamente de una jornada de accion o de una manifestacion, no de un paro productivo en sentido estricto. La diferencia juridica importa.