Vivir juntos sin casarse en Suiza: lo que perderías si tu pareja muere mañana

En Suiza no existe el PACS ni ninguna figura jurídica equivalente que proteja a las parejas de hecho de la misma manera que el matrimonio. El…

En Suiza no existe el PACS ni ninguna figura jurídica equivalente que proteja a las parejas de hecho de la misma manera que el matrimonio. El concubinage, que es como llama la ley a esta situación, no genera derechos automáticos entre los dos. Ni herencia, ni pensión de viudedad, ni acceso privilegiado a los bienes del otro. Si tu pareja muere sin haber escrito un testamento, legalmente eres un desconocido para la herencia.

En materia de AVS, paradójicamente, las parejas en concubinage salen ganando mientras los dos estén vivos. Cada uno tiene derecho al 100% de su renta individual, con un máximo de 2520 francos mensuales por persona en 2026. Un matrimonio tiene un techo de renta combinada del 150% de la renta máxima individual, lo que en la práctica limita lo que cobra la pareja conjuntamente. La diferencia puede llegar a varios cientos de francos al mes. Pero cuando uno de los dos muere, ahí empieza el problema: el sobreviviente de una pareja en concubinage no tiene derecho a la rente de veuve ou de veuf del primer pilar. El que se va se lleva su pensión.

Para el segundo y tercer pilar la situación también varía. En el pilar 3a, las parejas en concubinage pueden designar al otro como beneficiario, pero el fondo o aseguradora debe saberlo por escrito con anterioridad. En la LPP (segundo pilar), el derecho a la pensión de supervivencia existe, pero con condiciones más estrictas que para los casados. Y en cuanto al piso, si el contrato de alquiler está solo a nombre de uno de los dos, el otro no tiene ningún derecho legal a quedarse si el titular muere.

La solución no es necesariamente casarse, pero sí estructurar la situación: un testamento, un contrato de concubinage, una póliza de vida, designaciones explícitas de beneficiarios en los fondos de pensiones. Muchas parejas en Suiza llevan años viviendo juntas sin hacer nada de esto, convencidas de que el tiempo da derechos. En este país, los derechos los da el papel.