Cuando llegas a Suiza y oyes hablar del treizième salaire, muchos lo dan por hecho como si fuera parte del sistema, igual que el AVS o el seguro médico. No lo es. El 13° salario para trabajadores no está impuesto por el Código de Obligaciones. Si no figura en tu contrato individual o en la Convención Colectiva de Trabajo (CCT) que regula tu sector, no tienes derecho a reclamarlo. Punto.
Dicho esto, en la práctica afecta a una gran mayoría. Se calcula que alrededor del 70% de los empleados en Suiza lo cobran, porque muchos sectores lo han incluido en sus CCT: construcción, hostelería, comercio minorista, banca... Si trabajas en uno de estos sectores, probablemente ya lo estás cobrando sin haberlo pedido. Si no, conviene leer bien el contrato antes de firmar.
Cuando existe, el cálculo es sencillo: equivale a un doceavo del salario bruto anual, es decir, un mes completo de sueldo extra. Lo habitual es cobrarlo en diciembre, aunque algunos contratos lo reparten entre junio y diciembre. Y si dejas el trabajo a mitad de año, tienes derecho al pro-rata, independientemente del motivo por el que hayas salido. Eso sí, hay que pedirlo: no siempre te lo calculan automáticamente. En cuanto a la fiscalidad, no hay ninguna ventaja: cotiza exactamente igual que cualquier otro mes de salario, con todas las deducciones habituales.
Lo que conviene no confundir: este 13° salario para empleados no tiene nada que ver con la 13ª renta AVS aprobada en referéndum para los jubilados, que entró en vigor en 2025. Son dos cosas distintas, aunque el número sea el mismo.