Si alguien te dijo que tener una cuenta en un banco suizo significa que Hacienda española no se entera, esa información lleva varios años obsoleta. Desde 2017, Suiza intercambia automáticamente datos fiscales con todos los estados miembros de la UE, España incluida. El acuerdo se basa en la norma de la OCDE sobre Intercambio Automático de Información (AEOI/EAR), y es completamente vinculante.
Lo que los bancos suizos transmiten cada año a la Administración Federal de Contribuciones (AFC/ESTV), que a su vez lo remite a la Agencia Tributaria española: nombre completo, domicilio, país de residencia fiscal, número de identificación fiscal, saldo de las cuentas, y las rentas generadas (intereses, dividendos, ganancias de capital). No hace falta ninguna investigación judicial ni solicitud previa. Es automático, anual y sistemático. En 2026 ya se han intercambiado datos de más de 3,4 millones de cuentas financieras con 101 países.
En 2026 esto se amplía. Suiza está en proceso de incluir los criptoactivos en este intercambio, con implementación prevista para 2027. La lista de países incluye todos los estados miembros de la UE. Así que si tienes bitcoin o equivalentes en una plataforma suiza registrada, ese activo también entrará en el radar fiscal en breve.
La consecuencia práctica es directa: si eres residente fiscal en España, tienes obligación de declarar tus cuentas y activos en el extranjero mediante el Modelo 720 cuando superan determinados umbrales. Un saldo no declarado en Suiza no está oculto. El secreto bancario suizo frente a las autoridades fiscales extranjeras dejó de existir hace casi una década, y quien no se haya adaptado a esa realidad tiene un problema que se puede ir complicando con el tiempo.