En España, la seguridad social cubre algunas prestaciones dentales básicas. No es mucho, pero existe algo. En Suiza, el seguro médico obligatorio (LAMal) no cubre prácticamente nada de lo que ocurre en una consulta dental. Y conviene saberlo antes de sentarte en el sillón.
La LAMal solo paga tratamientos dentales en tres situaciones concretas: cuando son consecuencia de una enfermedad grave del aparato masticador, cuando son necesarios para tratar otra enfermedad grave, o cuando el daño fue causado por un accidente y ninguna otra cobertura lo asume. Fuera de esas tres excepciones, la LAMal no interviene. Una caries, una extracción, una limpieza, una ortodoncia de adulto, un implante, una funda: todo eso va directamente a tu bolsillo.
Los precios son acordes al país. Una limpieza básica ronda los 150-200 francos. Una extracción puede costar entre 200 y 500. Un implante completo, entre 3.000 y 5.000 francos por pieza. Una ortodoncia para adultos puede superar los 10.000.
Existe la posibilidad de contratar una Zusatzversicherung dental (seguro complementario dental), pero tiene sus propias reglas: casi todas las aseguradoras exigen un período de espera de varios meses antes de empezar a cubrir, tienen un límite anual (habitualmente entre el 50 y el 75% de los costes, hasta un techo de 1.000 a 3.000 francos anuales) y no cubren tratamientos que ya tenías en marcha cuando contratas.
El consejo práctico: contrátala cuando llegues, antes de que haya ningún problema. Y ve al dentista con regularidad; aquí la prevención sale mucho más barata que la intervención.