Tener un perro en Suiza cuesta mas de lo que parece

En España, tener un perro implica unos gastos conocidos: veterinario, comida, chip. En Suiza hay que añadir un trámite fiscal que sorprende a casi…

En España, tener un perro implica unos gastos conocidos: veterinario, comida, chip. En Suiza hay que añadir un trámite fiscal que sorprende a casi todos los recién llegados: el impuesto sobre el perro. No es una broma ni una leyenda urbana. Es un impuesto real, gestionado a nivel cantonal o comunal según el canton, que se paga anualmente mientras tengas el animal.

Los importes varían bastante según donde vivas. En el canton de Vaud, la tasa cantonal es de 100 francos anuales por perro, registro incluido. En Ginebra, el calculo combina un impuesto cantonal, los centeaux additionnels comunales y una tasa fija, lo que puede resultar en cifras similares o superiores. Algunos cantones del centro del pais como Zug o Schwyz han optado por no aplicarlo, pero son la excepcion. El primer paso es siempre el mismo en cualquier canton: inscribir al animal en la base de datos nacional AMICUS, que es obligatoria en todo el territorio. Una vez registrado, la administracion te enviara la factura anual.

Mas alla del aspecto fiscal, hay normas de circulacion que en la practica son mucho mas estrictas que en Espana. En muchos espacios publicos, parques, playas de lago, medios de transporte publico, el perro debe ir con correa. En Zurich existen zonas habilitadas para que corran libres, pero en la mayoria de cantones las restricciones son rigurosas y las multas por incumplirlas, reales. Las normas del edificio (Hausordnung o reglamento interior) suelen tambien regular los horarios en los que el animal puede hacer ruido, y los vecinos suizos no suelen ser de los que miran para otro lado.

Para quien traiga el perro desde Espana, los requisitos veterinarios son los habituales del espacio Schengen: pasaporte europeo de animales de compania valido, microchip identificativo y vacuna antirrrabica en vigor. Una vez en Suiza, hay que buscar un veterinario local, completar el registro en AMICUS y ponerse al dia con el impuesto communal. Es burocracia, no complicacion, pero lleva su tiempo y tiene sus fechas.