Desde julio de 2022 existe en Suiza un cambio que muchos residentes, incluidos muchos españoles, desconocen todavía: los psicólogos autorizados pueden facturar directamente al seguro médico obligatorio (LAMal / KVG) sin necesidad de que sea un psiquiatra quien lleve el tratamiento. La condición es una sola: el médico de cabecera debe emitir una prescripción indicando la necesidad de un seguimiento psicológico. A partir de ahí, el paciente puede acudir a un psicólogo acreditado bajo este sistema, y las sesiones entran dentro de la cobertura básica.
Antes de esta reforma, el camino habitual era más largo y más caro. O se pasaba por un psiquiatra, cuyas citas tienen listas de espera considerables, o se pagaba de bolsillo. Ahora basta con una visita al médico de familia para obtener la prescripción, lo que en la práctica abre el acceso a una atención que antes quedaba fuera del alcance económico de mucha gente. El copago estándar del seguro sigue aplicándose: primero se consume la franquicia, y luego el 10% de participación hasta el tope anual de 700 francos para adultos.
Lo que conviene saber antes de empezar es que no todos los psicólogos están habilitados para facturar bajo este esquema. Hay que verificar que el profesional tenga la autorización correspondiente y esté inscrito en el Registro de Profesiones de la Salud (RPS). Si vives en un cantón francófono, la plataforma psyfinder.ch puede ayudarte a encontrar psicólogos disponibles con este sistema. En los cantones alemanes, cada aseguradora suele tener su propio buscador. Y sí, también funciona con sesiones en castellano si encuentras un psicólogo hispanohablante con la habilitación.