La mayoría de los españoles que llegaron a Suiza sin permiso C ni cónyuge suizo tributan mediante retención en la fuente, lo que en alemán se llama Quellensteuer y en francés impôt à la source. Tu empleador descuenta cada mes un porcentaje de tu salario y lo transfiere directamente al cantón. Parece sencillo: no tienes que hacer nada. El problema es que ese porcentaje se calcula sobre parámetros básicos, estado civil e hijos, sin tener en cuenta nada más. Y eso significa que, si tienes gastos deducibles, casi con toda seguridad estás pagando de más.
Desde la reforma de 2021, vigente plenamente en la mayoría de cantones, cualquier persona sujeta a retención en la fuente puede solicitar una "corrección ordinaria" si tiene gastos que justifiquen una deducción adicional: tercer pilar (3a), primas del seguro médico que superen la deducción estándar, gastos de formación profesional, transporte al trabajo con costes reales, o gastos médicos no cubiertos y que superen el umbral deducible. No es un trámite complejo, pero hay que iniciarlo. En la mayoría de cantones el plazo ordinario era el 31 de marzo, pero se puede solicitar una prórroga, y en muchos cantones se concede automáticamente o con un simple formulario.
Hay un caso distinto al que conviene prestar atención: si en 2025 tus ingresos brutos superaron los 120.000 francos anuales en un único cantón, la ley te obliga a presentar una declaración ordinaria completa, independientemente de si tienes gastos deducibles o no. No es opcional. Si no estás seguro de en qué situación te encuentras, vale la pena consultarlo con el servicio de impuestos cantonal antes de que acabe el primer semestre. Cada cantón gestiona esto de manera ligeramente distinta, y los plazos y umbrales pueden variar.